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ENTREVISTA

Eva Vazquez De Reoyo: “Hay que volverse especialista en el tema que se trate

Por:  Diana León

Eva Vazquez de Reoyo. Foto: Samantha Castrillón

Foto: Samantha Castrillón

Una canción se entona desde una guitarra. Tres jóvenes leen en la sala, un silbido llama desde la ventana, mientras un sombrero ha traspasado la casa. Flashazos del movimiento estudiantil del 68 se integran a la pantalla.

A propósito de la presentación de Fuego en el Sótano (México, 2019) en el Tour de Cine Independiente, y premio a Mejor Cortometraje Mexicano del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF), Eva Vázquez de Reoyo nos cuenta lo que para ella significa hacer cine en un tiempo y en un país como el nuestro.

Al día de hoy, ¿Qué dirías que implica el ser una persona creativa?

Ser una persona creativa implica permitir que tu propio trabajo crezca por sí mismo, te sorprenda, es dejar incluso que vaya por delante de tus pensamientos sin tener la necesidad de controlarlo.

También implica arriesgarse a tener una voz propia y a menudo es simplemente deshacerse de las florituras e ir por el camino más sencillo.

En definitiva es seguir a tus propios pies por donde te lleven, marcando un estilo propio, sin mirar lo que hacen los demás.

Sobre el proceso de producción de un guion o de un texto con vocación literaria o audiovisual, ¿Es cierto que la mayoría de las veces se lleva a cabo en solitario y bajo un ambiente de producción específico? o por el contrario crees que puede hacerse desde cualquier lugar e incluso de forma colaborativa

El proceso del cine es muy bonito porque aunque es un trabajo que se lleva a cabo en solitario hay un momento en el que se vuelve colaborativo.  La dinámica es creo yo, la más sana para trabajar en equipo: cada integrante del equipo conoce el lugar que le corresponde y los egos no se interponen, es precioso llegar al set y ver que cada departamento ha hecho su trabajo y todo está perfecto y listo para filmar, es una sensación indescriptible de emoción, agradecimiento y dicha.

Los cortos de tu autoría Love Monster y Letargo Amor circulan ideas en torno la juventud, la amistad y el enamoramiento, existe en ambos una esencia femenina, cálida y musical, pero ¿Es Fuego en el Sótano la punta de un iceberg y viene debajo una especie de etapa crítica o analítica de fenómenos sociales que te interesan?

En las dos primeras me burlo un poco sobre la pareja, Love Monster es la historia de una chica que conoce a un chico en una fiesta y se acuesta con él. A la mañana siguiente se encuentra con un monstruo peludo en su cama. El monstruo está decidido a establecer una relación estable de pareja y no para hasta conseguirlo; prepara el desayuno, hace algunos arreglos de bricolaje por la casa… al final el monstruo se sale con la suya y acaban los dos viendo series en el sofá.

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Foto: Samantha Castrillón

Letargo Amor es un diálogo hecho sólo con subtexto, en el que he quitando lo que se dice y muestro sólo lo que no se dice, está filmado de manera surrealista para ridiculizar un poco de esas guerras de poder perpetuas, en las que se acaban convirtiendo algunas relaciones.

Fuego en el sótano es todo lo contrario. Habla sobre un amor bueno, el amor que hace que gracias al otro descubras quién eres. Los personajes se descubren a sí mismos gracias al otro, gracias a la amistad, a la lectura y a los movimientos sociales.

Para mí los ideales políticos y una búsqueda del bien común, son también una forma de amor hacia el entorno y hacia la comunidad. En el corto se describe una conexión intelectual y espiritual muy poderosa, en un momento de la historia que unió a toda una generación, la hermanó.

Desde tu ojo, ¿Cómo describirías a la sociedad mexicana, qué significa y qué te detona el vivir en un país como este?

Odio generalizar y más atendiendo a la nacionalidad, lo único que veo aquí y no he visto en ningún otro lugar de los que he vivido, es que aquí, la gente vive con miedo, miedo a caminar por el campo, a volver sola a casa, a hacer cosas (que son normales en otros lugares), eso es terrible, que adaptarse a un nuevo país signifique aprender a tener miedo, es una idea espantosa.

Hablando de producción y fondos para alzar proyectos como los tuyos, ¿Qué opinas de la economía de recursos a la hora de producir?, ¿Cuándo consideras que es necesario echar mano de un recurso local, federal o internacional?

Los apoyos de fondos del estado son muy importantes en el cine, ya que este es un medio muy caro de producir, pero esto no significa que además no pueda ser un buen negocio.

Somos el tercer país con mayor número de pantallas. La industria nacional cuenta con muy buenos apoyos y un sistema de financiación que está bastante bien, pero urge implementar cuanto antes, ciertas cuotas de pantalla para proteger nuestro cine nacional.

Hollywood es una industria muy invasiva, son un poco como los bullies del mercado, hay que defenderse para asegurarnos de que el dinero de nuestro público se re-invierta en nuestra industria y sirva para seguir contando nuestras historias.

Respecto a la función del productor visual como actor crítico, combativo y/o político, Eva considera que al ser el cine de Hollywood tremendamente político y conservador, no debe asumirse como neutral, por lo que resalta la importancia de las nuevas voces y la multiplicidad de estilos como contrapeso ideal.

Recuerda a Billy Winder decir que el cine no debe sermonear y afirma que las ideas deben estar implícitas en la forma de ver el mundo del director que se ha de transparentar en su cine, sin que se tenga que aleccionar al público, “No hay nada peor que ser panfletario”, señala.

Eva, ¿Qué te ha dejado la producción de cortos que requieren de un compromiso profundo de investigación?

Es una de las razones por las que creo que escribir guiones y dirigir es tan bonito: hay que volverse especialista en el tema que se trate, hay que aprenderlo, interiorizarlo, dejar que le transforme a una por dentro y a partir de ahí dibujar con él la nueva historia. Convertirnos en vehículos de algo que en el fondo, siempre ha estado ahí esperando a ser contado.

Al respecto de la meditación, Eva nos cuenta que para ella la creatividad es una especie de estado de trance en el que se puede producir sin pensar, no porque pensar sea malo, sino porque al producir sin prejuicios, se deja de controlar y eso inminentemente da paso a la creatividad.

“Se puede pensar antes y después de generar la obra, pero no mientras la hacemos”, dice, al mismo tiempo que cree que al seguirse éste método, el ego pasa a ser desactivado y se llega a una especie de medit-acción.

Un pináculo de libros sobre la alfombra roja de “Fuego en el Sótano” nos deja pensando acerca de tu inclinación literaria, ¿Cuáles dirías que son dos de tus libros favoritos?

Los libros de cine que más me han inspirado y conmovido son “Esculpir en el tiempo” de Andrei Tarkovsky y “Notas sobre el cinematógrafo” de Robert Bresson. Las cosas más importantes que sé sobre la práctica del cine, están en esos dos libros.

¿Es el arte el mejor pan que debe haber en el desayuno?

¡Que bonita frase!, Me gustaría contestarte que sí. pero creo que lo primero que debe haber es agua, comida, derecho universal a la salud, acceso a la educación, seguridad y luego arte, además, se da la circunstancia de que el arte sale solo, es una expresión natural del ser humano, todo lo demás hay que lucharlo.

Página Web: www.evazquez.net

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