CRÍTICA

JUNUN (Dir. Paul Thomas Anderson, 2015).

Por:  Daniel Aguilar Torres  @taco_mutante

junun

Fotograma: Junun.

Comentamos la cinta Junun, documental original de Mubi dirigido por P. T. Anderson.

Paul Thomas Anderson ha sido llamado, en consenso casi unánime, uno de los mejores directores de la actualidad. Obras como Magnolia (1999) y Petróleo sangriento (2007) no hacen más que confirmarlo como una anomalía del panorama hollywoodense, un artista de riesgos y obsesiones. Es por eso curioso que su hasta ahora único documental, Junun (2015), destaque justo por lo contrario: su espontaneidad ante lo indómito.

Al filmar en Jodhpur, India la grabación del álbum homónimo para el que se unirían el compositor israelí Shye Ben Tzur, Jonny Greenwood (guitarrista de Radiohead y colaborador recurrente de P.T.) y el trío indio The Rajashtan Express, Anderson se aleja de casi todas las herramientas distintivas de su estilo, a excepción de una que se potencializa: la música, que casi sin descanso carga el peso de una cinta prácticamente carente de narrativa, en pos de transmitir, antes que contar, las emociones vividas en este encuentro intercultural.

La calidad de imagen varía (combina al menos tres cámaras, dos de ellas no profesionales), pero el asombro del director ante la comunidad de músicos y la fuerza de su creación es consistente. Contagiado por este espíritu creativo, Anderson se implica través del filme en el proceso que registra (por ejemplo, incluyendo en el montaje sonoro el canto y aleteos de las palomas que el equipo insiste en ahuyentar del estudio para que no aparezcan en las canciones).

Se erige entonces como una película por derecho propio, cercana al diario de viaje, y no sólo como material extra del CD (algo que la reciente A dog called money [Seamus Morphy] sobre PJ Harvey, y muchos otros ejercicios similares, no alcanzan). Es, de cierta forma, música por sí misma, inspirada en la que atestigua, pero no una calca. Esto se evidencia en el ejercicio obligado y placentero de escuchar el álbum tras ver la cinta: los tracks nos han sido mostrados en otro orden, con elementos que no necesariamente se mantienen en la pista final y, cosa extraña, Junun el disco tiene una mayor duración que Junun la película.

Arranca potente tras los muros de la Fortaleza Mehrangarh, que los aloja como estudio DIY, para luego dejarse llevar por el pulso de este país. Por momentos, al incorporar a las personas y paisajes de Jodhpur, Anderson no logra evitar dejarse llevar por su faceta videoclipera, pero incluso esos fallos confirman a Junun como un trabajo de humildad y aprendizaje, la obra más relajada de un autor perfeccionista.

En algún punto, alguien señala que las propias vocalistas no saben qué están cantando, debido a la variedad lingüística de la región. Ni eso, ni el vasto origen de sus implicados (o, para nosotros, la decisión de no subtitular los diálogos en hindi) impide que la vitalidad y emoción de sus interpretaciones se transmita en cada escena. Al contrario, lo refuerza. La música, comprueba aquí P. T. sobre su otra gran musa, goza más que cualquier otro medio la cualidad de trascender barreras culturales.

Otro de los grandes autores norteamericanos, Martin Scorsese, también ha dedicado gran parte de su cine documental a esta obsesión melómana: Aun así, cintas como No direction home (2005) o Shine a light (2007) son tratadas de manera marginal al repasar su filmografía. Queda por ver si Junun abre una nueva veta en la obra de Anderson o si quedará como caso único, pero desde ahora tengámosla presente en su registro “oficial” pues, aunque aún haya quien dude ante tan obvio planteamiento, el documental también es cine.

De lo que difícilmente habrá de escapar es que, al menos en occidente, la mayoría nos acercaremos a ella como fans, sea del cineasta, de Radiohead o de ambos. En ese sentido, Junun es también pieza clave para entender la progresión de Anderson hacia una obra mayor como Phantom thread (2017): No sólo por la presencia de Greenwood, sino que aquí se encuentran los esbozos primitivos del uso del color y el espacio (aquí un palacio, allá una mansión) que ejercería en aquella. Diferencia radical: Si en El hilo fantasma el cineasta ensayaba que amar es dejarse destruir por el otro, aquí atestigua que la pasión es construir en compañía. Junun, para quien se lo pregunte, quiere decir la locura del amor.

Junun es una producción original para MUBI y puede verse, con suscripción, en su plataforma. Da clic aquí para verla.

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